viernes, 30 de mayo de 2014

¿Bajar el listón del nuevo empleo? no lo recomiendo.


Primero me contactan para mejorar una situación laboral, desde el desempleo o desde una posición mejorable. Definimos el puesto de trabajo objetivo: aquel en el que el cliente va a sentirse realizado y al que va a ir con ganas, además de ser reconocido (esta situación no es eterna, las personas evolucionamos dentro y fuera del trabajo y/o nos cansamos de la rutina). 

Una vez alcanzado el nuevo empleo me encuentro con que algunos talentos (clientes), mientras ejercen, tienen eventualmente dudas sobre el propio criterio profesional, reforzadas en ocasiones por el mismo ambiente laboral de la empresa contratante. 

¿Dificultades para asumir el nivel de responsabilidad asumido? ¿dificultad para identificarse en el nuevo rol? ¿incapacidad para darle forma al puesto de trabajo? ¿para tomar decisiones sin "aprobación"?

Ayuda en esas puntuales ocasiones recordar las cosas que dan valor al profesional: criterio y sentido común basados en experiencia y capacidades, la misma estructura que nos ha permitido que ese perfil esté en el puesto que se merece. ¿El período de adaptación? inevitable. ¿Bajar el listón de los potenciales nuevos empleos? no lo recomiendo.

Herramientas de coaching y PNL son útiles también en estos casos.


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